
La verdadera voluntad conlleva la práctica del autodominio.
Es fácil hacer lo que uno quiere… lo que es menos fácil es hacer lo que uno no quiere o no le apetece hacer, pero sabe y comprende que debe hacer. Esta es la verdadera voluntad.
La verdadera voluntad conlleva la práctica del autodominio, que permite alcanzar una verdadera madurez, y avanzar con seguridad por el camino del éxito.
Existe una estrecha relación entre la voluntad y el entusiasmo, ya que el que posee la capacidad de entusiasmarse fuertemente por algo está cerca de conquistar el poder de la voluntad. Podríamos decir que la fuerza de voluntad es un “entusiasmo contenido, sostenido y razonado conscientemente”.
Para practicar: Compruebe su fuerza de voluntad